Contra las cuerdas. Diario de Torundo.

Continuando con mi etapa clásica.

Y encantado con mi guitarra nueva y con mis clases. Me lo tomo con mucha tranquilidad, o como predica la filosofía budista, con "mucha karma". La mayor parte del tiempo la dedico a practicar el trémolo, que es una técnica que tiene su miga. Hay que pulsar con el pulgar una cuerda de los bajos, seguido de toques rápidos con los tres dedos en una sóla de las agudas, pero en rápida sucesión, para que suene como un repiqueteo constante. No es nada sencillo.
Tras unos cuantos días practicando, conseguí hacerlo con una cierta velocidad y estaba deseoso de demostrarlo.
-¿Que te parece? - le pregunto al profe tras la demo.
-Te sale de galope - observó.
-Vaya ! - sonreí, interpretando que se refería a algo así como que mi progreso era galopante.
-Quiero decir que suena como a ritmo de caballo. Hay que corregirlo.
Y me dio a entender que si hubiese código penal en la guitarra clásica, yo había incurrido en uno de los delitos más graves: tocar el trémolo a ritmo de caballito. Y eso pasa por ir rápido sin controlar bien la técnica de manera que suena tacatá-tacatá-tacatá. Así, por poner un ejemplo, Recuerdos de la Alhambra en vez de evocar un plácido paseo por los jardines del Generalife, parecería más bien una carrera por el campo a trote cochinero.
¿Cómo se corrige? Pues tirando de las riendas al caballito. Comenzando lento con el metrónomo en compás de cuatro tiempos y a unos 50-60 bpm.
Y en ello estoy. Y si me porto bien, mi profe me ha prometido empezar con algún estudio de Tárrega proximamente.
Pero no sólo práctico el trémolo. Entre rato y rato me entretengo con mis temitas fingerpicking o agarro la eléctrica y le doy algo de caña con algún riff rockero. He hecho algunos cambios en la casa y ahora tengo las guitarras juntas y a mano en una salita pequeña a la que llamo la Cámara de GAS. A los profanos les suena terrorífico, y con razón.
Con la eléctrica voy a plantearme retomar algunos de los solos que tenia a medias, como Europa u Hotel California. También le he echado el ojo -o mejor dicho, el oído- a los solos de algunos temas de Alan Parson's Project, un músico que siempre me ha gustado. No tienen mucha fama. Los solos, me refiero. He encontrado algunos covers pero ningún tutorial. Escuchad, por ejemplo el de Games People Play del álbum The Turn of a Friendly Card. A mi me parece muy resultón y no tiene pinta de difícil.
Ya veremos.
Que arte tienes xiquillo redactando Jajajajajsjajajajajajajaja
Alan Parsons...qué recuerdos¡!
Dale duro con karma al trémolo jajajajajaja
 
La musica como profesión

Para mí la música siempre ha sido una afición, algo en que ocupar mi tiempo libre, pero escuchando videos donde Carlos y sus invitados hablan de ello como una profesión, soy cada vez más consciente de que el músico es un currante más. Desde que asisto a clases, tengo aún más acentuada esa impresión. Veo a mis profes como tienen que pasar horas enseñando a quienes somos unos auténticos iletrados musicales, o trabajando a destajo como músicos de sesión en eventos, acompañando a cantaores, etc.
Todo eso choca un poco con la imagen idealizada del músico profesional que triunfa en los escenarios y vende discos a porrillo (o descargas en Spotify). Por cada uno de éstos -que los hay- existen miles de currantes del otro tipo.
Alguien tendría que explicárselo a esos miles de chavales -y no tan chavales- que se presenta a concursos televisivos con más ilusiones que formación y a menudo con aptitudes dudosas. Por lo menos mitigarian muchas decepciones y ahorrarían a los televidentes alguna de esas llantinas que se ven tan frecuentemente en tales concursos.
Yo jamás me presentaría a uno de esos programas. Soy consciente de mis limitaciones. Mi formación es autodidacta (una forma de decir que estudio cuando me apetece), de mi oido lo mejor son las orejas (porque uso gafas), y mi sentido del ritmo caótico (como dije antes, para mí la música es una actividad de tempo libre). Y de cantar mejor ni hablo. Vamos, seguro que si me presentara por ejemplo a ese famoso concurso de los sillones giratorios conseguiría que los tres se dieran inmediatamente la vuelta....pero de campana.
Que va, que va. Seguiré practicando como hobby para el exclusivo "disfrute" y desesperación de mi familia y vecinos. Pero eso sí, mi consideración y solidaridad como currante con todos esos músicos profesionales anónimos. Y de paso un saludo a mis profes, que son unos máquinas.
 
Pues no se me había ocurrido verlo desde esa perspectiva. Puede que tengas razón. Hay algunos que no tienen tanta popularidad por lo que hacen ellos mismo sino por juzgar lo que hacen otros. Y a veces con maneras muy poco amables.
Pues sí, en mi opinión, claro, solo para promocionar a los jurados, que no tienen por qué ser "músicos", desde presentadores, humoristas, publicistas, músicos, hay una amplia variedad en todas las cadenas, y si te fijas, también en los programas de estos de "sorpresas" a la gente que les llevan su "artista" coincide que han sacado disco, o se van de gira, en el caso de músicos, y si son actores pues estrenan obra o película, y así... hasta en el programa este del rosco, los invitados que sientan con los concursantes, siempre da la causalidad que también o sacan libro, o disco, u obra, o serie, etc.
Y bueno, salvo excepciones, digamos "Bisbal" (que ya se dedicaba a la música) y algun@ mas, pocos triunfan, y los pocos los hacen "productos" y poco mas, la mayoría, "juguetes rotos" de un verano.